- Internacionales
- Nacionales
- Coahuila
- Sinaloa
- Nuevo Leon
- Tamaulipas
- Finanzas
- Editoriales
- Encuestas
- Run Run
- Espectaculos
- Deportes
- Noti-satira
- Ciencia y Tecnologia
- Ecologia Digital
- Salud, Belleza y algo mas.
- Punto Social
- Imagenes y Palabras
- Suele Suceder
- La otra Dimension
- Shock Mental SOLO MAYORES DE EDAD
- Tribu Net
|
|
|
“Por diversión”, atacaban sexualmente a tres niños
Su “diversión”, como ellos la llamaban, les destrozó la vida a los tres menores, de 11, 9 y 5 años de edad
Aguascalientes, Ags.- No sólo los pervirtieron, sino que también les provocaron un daño físico y psicológico que no será fácil de reparar. Por fortuna, ya están tras las rejas y se espera que sean castigados con todo el rigor de la ley.
Hablamos de la pareja de pervertidos María del Carmen Alvarado e Ignacio Lizcárraga Herrera, vecinos de Calvillo, que atacaron sexualmente a los tres menores de edad, que resultaron ser sobrinos de ella.
El sujeto no solamente los violaba ante la complacencia de la mujer, sino que los ultrajaba con toda clase de objetos y todavía, por si fuera poco, los obligaban a verlos cuando ellos sostenían relaciones íntimas así como a presenciar películas pornográficas.
Ambos fueron detenidos por agentes ministeriales y estuvieron arraigados, pero la Procuraduría de Justicia ya los consignó ante el juez mixto de primera instancia de Calvillo acusados por los delitos de corrupción de menores y atentados al pudor, ambos considerados como graves en la legislación penal en el Estado, por lo que no podrán salir libres bajo fianza.
El infierno para los tres infantes comenzó desde el año pasado, tras la muerte de su madre, su papá los dejó al cuidado de su tía Carmen, que semanas después empezó a vivir con Ignacio.
Este sujeto se valió de la estadía de los tres menores en la casa de su concubina para atacarlos sexualmente.
Primero empezó por obligarlos a que le tocaran sus partes nobles, pero tiempo después decidió violarlos, lo cual hizo con el consentimiento de la mujer, a la que no le importó que los niños fueran sus sobrinos.
De hecho, cuando los menores oponían resistencia, Ignacio los encerraba en un cuarto y los mancillaba introduciéndoles objetos.
Lógicamente los niños lloraban y le decían al tipo que los estaba lastimando, pero éste los ignoraba y dejaba de agredirlos hasta que quedaba satisfecho.
Cuando los atacaba, cerraba la puerta principal del domicilio para que no pudieran salir a pedir ayuda.
No conforme, la pareja forzaba a los tres niños a ver cuando tenía relaciones sexuales así como a observar películas pornográficas.
Tanto Ignacio como María del Carmen los amenazaban con golpearlos o encerrarlos si le decían algo a alguien, ultrajándolos hasta tres veces por semana pese a que les imploraban que no les hicieran nada.
Todo quedó al descubierto cuando uno de los niños ultrajados le propuso a uno de sus primos, también menor de edad, que hicieran el amor como se los hacía su tío (Ignacio), el menor se asustó y le contó todo a su mamá.
La mujer, sorprendida, platicó con su sobrino y le preguntó dónde había aprendido eso, respondiéndole que sus tíos María e Ignacio les hacían cosas a sus hermanos y él, narrándole con lujo de detalles todas las prácticas sexuales a las que los sometían y lo que los obligaban a ver.
Indignada, la mujer le informó todo al papá de los tres menores, que primero no le creyó, pero con el paso de los días se dio cuenta que sus hijos mostraban actitudes de rebeldía, por lo que tuvo sus sospechas.
Entonces, los llevó con una trabajadora social del DIF de Calvillo, que habló con los menores y éstos le confirmaron las vejaciones de las que eran víctimas.
Tras lo anterior, el padre decidió denunciar a la pareja, por lo que agentes de la Policía Ministerial la detuvo sobre la calle Revolución, en el Barrio de Chicago, en dicho municipio.
Interrogados sobre los aberrantes hechos, María del Carmen e Ignacio primero los negaron, pero finalmente los aceptaron, confesando que atacaban a los menores para “divertirs”e y que nunca pensaron que éstos fueran a decir algo ya que los tenían amenazados con golpearlos y encerrarlos.
Ambos dijeron que los niños les pedían que ya no los agredieran, pero que ellos nunca les hicieron caso.
Como se mencionó, los acusados fueron arraigados mientras se integraba la averiguación previa en su contra, pero una vez terminada y turnada al juez calvillense, éste les giró órdenes de aprehensión, por lo que fueron trasladados a los CERESOS para que paguen por lo que hicieron.
Para cualquier duda, aclaracion o publicidad, envianos tu correo a la siguiente direccion:








Envie sus comentarios