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Disasterland, el arte de la decadencia de los personajes de Disney
Explorando el potencial oscuro de los personajes de Disney, un apetito voraz en nuestra psique.
El artista mexicano Roberto Loaiza retrata en óleo episodios en los que emblemáticos personajes viven momentos de disolución característicos de la cultura pop.
Seguramente porque los personajes de Dinsey son parte de nuestra mente colectiva, el arte contemporáneo en los últimos años ha jugado con extraer la sombra de estas imágenes populares para colocarlas en ambientes que resultan perturbadores, cómicos o catárticos. La pregunta que explora esta veta es fundamentalmente: ¿qué sería de estos personajes inocentes si se hubieran descarrilado o si hubieran sido víctimas del mal que habita el mundo como necesaria contraparte de una narrativa épica?
Según Jean Baudrillard el mundo de Disneylandia era presentado como una fantasía para hacernos creer que el resto del mundo era real. Esta es la esencia de la hiperrealidad: conjurar la ilusión de Disney para pensar que el resto del mundo no era ilusión, cuando ya había dejado de ser real. Disney opera un mecanismo de transferencia, lo imaginamos de tal forma que su castillo de pureza nos permite vivir dentro de la corrupción y la decadencia sin cuestionarnos la naturaleza de nuestros actos.
Roberto Loaiza, quien ha montado en Los Angeles (a un lado del hogar del mundo de Disney) su obra Disasterland, un tributo a la decadencia de la cultura pop. Loaiza ha vendido la mayoría de sus pinturas de óleo con escenas de Disney trastornadas, seguramente apelando a una generación que no sólo creció con Disney, también creció con el Reality TV, TMZ y los ubicuos paparazzis. No hay finales felices aquí, pero sí una posible catarsis, una conciencia humorística de nuestra propia vanidad.
Haz clic en la galería de imágenes anexa para visualizarlas a una mayor resolución.
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